Los dos son hormigón, los dos se hacen en una sola pieza y los dos aparecen en las mismas fotos de casas reformadas, así que es lógico dudar. La diferencia está en dónde van a pisar: el hormigón impreso nació para la intemperie y el hormigón pulido para estar a cubierto. Casi todas las decepciones que vemos vienen de llevar uno de ellos al terreno del otro.
La respuesta corta a la duda entre hormigón impreso o pulido es esta: fuera, con lluvia y sol, el impreso; dentro, donde se busca un suelo liso, luminoso y fácil de fregar, el pulido. En muchas viviendas la mejor solución es usar los dos, cada uno en su lado de la puerta.
En resumen: el hormigón impreso es para patios, accesos y terrazas descubiertas, donde el agarre en mojado manda; el pulido es para salones, locales, garajes y porches cubiertos, donde se valoran la continuidad y la limpieza.
Diferencias de un vistazo
La tabla resume los criterios que más pesan en la decisión; debajo explicamos los que la tabla no cuenta.
| Criterio | Hormigón impreso | Hormigón pulido |
|---|---|---|
| Aspecto | Imita piedra, adoquín, pizarra o madera, con color y relieve | Liso y continuo, de mate a brillo |
| Dónde se usa | Accesos, patios, terrazas y bordes de piscina | Viviendas, locales, naves y garajes |
| Interior o exterior | Exterior | Interior y zonas cubiertas |
| Agarre en mojado | Bueno si la resina lleva árido antideslizante | Bajo si se moja y no está tratado |
| Agua de lluvia | Superficie sellada: el agua escurre por la pendiente | Superficie cerrada, pensada para estar a cubierto |
| Tráfico | Peatones y turismos (15 cm de losa con coches) | Peatones, vehículos y carretillas en naves |
| Paso de coches | A partir de 7 días | A partir de 7 días |
| Mantenimiento | Resellado con resina cada 2–3 años | Fregado; tratamiento protector cada 3–5 años |
| Precio orientativo | 26–32 €/m² · obras pequeñas desde 1.800 € | 25–40 €/m² |
Qué es cada uno
Hormigón impreso
Es una losa armada a la que, todavía fresca, se le espolvorea un endurecedor de color y se le marca un dibujo con moldes: piedra, adoquín, pizarra o madera. Al día siguiente se cortan las juntas y, con la superficie seca, se sella con resina. El resultado es un pavimento decorativo, con relieve, pensado para recibir agua y dejarla correr por la pendiente. Lleva 10 cm de losa en zonas peatonales y 15 cm donde entran coches.

Hormigón pulido
Es una solera cuya capa superior se endurece con cuarzo o corindón y se trabaja con fratasadora en pasadas cada vez más finas hasta cerrar el poro y sacar brillo. No lleva nada pegado encima: el brillo es del propio hormigón. Hay dos caminos, y conviene conocerlos porque cambian mucho la obra: el pulido en fresco, sobre una solera nueva y en la misma jornada del hormigonado, y el pulido con diamante, que desbasta y pule una solera ya endurecida, nueva o antigua, y la remata con un densificador.
¿Cuál resbala menos cuando se moja?
Aquí está la diferencia que más importa y la que menos se explica. El Código Técnico (DB-SUA) exige la clase 3 de resbaladicidad en exteriores, piscinas y duchas, la clase 2 en interiores húmedos y la clase 1 en interiores secos.
El impreso tiene relieve, pero su resina de sellado forma una película lisa que mojada puede resbalar. Por eso en exteriores, rampas y bordes de piscina añadimos a la última mano de resina un árido antideslizante que no se ve. Si el suelo es de uso público o comunitario, pida que la clase exigida quede escrita en el presupuesto.
El pulido es el débil en mojado: cuanto más brillo, más resbala. Seco agarra bien para uso interior, pero un pulido brillante no alcanza la clase 2 ni la 3 sin tratamiento. En entradas, baños o porches donde llega agua lo dejamos mate o con tratamiento antideslizante, y en exterior descubierto solemos aconsejar otro sistema. Si aun así quiere pulido fuera, le contamos cómo lo adaptamos en hormigón pulido en exterior.
Obra nueva o suelo que ya existe
Es una diferencia práctica que casi nadie menciona y que puede decidir la elección por sí sola.
El pulido con diamante se puede hacer sobre una solera de hormigón que ya tiene, siempre que esté sana: sin fisuras estructurales ni zonas huecas, razonablemente plana y sin humedad que suba del terreno. No sube la cota ni obliga a demoler. A cambio, no deja elegir color, y las manchas de aceite muy antiguas pueden seguir viéndose. Ojo en pisos: muchas veces bajo el pavimento no hay hormigón sino un recrecido de mortero que no sirve para pulir, y sobre azulejo no se puede hacer.
El impreso, en cambio, se marca en fresco, así que necesita una losa nueva. Solo se plantea encima de un suelo existente si este está sano, bien apoyado y admite la subida de cota en puertas y desagües. En la mayoría de los casos compensa retirar el pavimento antiguo y hacer una losa nueva con su base, su armado y sus pendientes.
Mantenimiento: resellar o solo fregar
El impreso pide poco, pero pide algo: barrido, agua con jabón neutro y un resellado con resina cada 2–3 años, antes si recibe mucho sol o tráfico. Es lo que mantiene el color y la protección frente a las manchas. Si el agua deja de formar gotas o el tono se ve apagado, toca resellar. Su relieve, además, retiene algo más de polvo que una superficie lisa, sobre todo en los moldes muy marcados.
El pulido en interior se friega y poco más: agua y detergente neutro, nada de ácidos ni ceras, y la renovación del tratamiento protector cada 3–5 años, según el tráfico, junto con la revisión de las juntas. Sus puntos débiles son otros: los ácidos (vinagre, limón, antical) pueden dejar zonas mate aunque esté tratado, y un parche en un suelo pulido se nota. Es un suelo duro y frío al tacto, algo que en viviendas se compensa con suelo radiante, con el que funciona muy bien.
¿Cuál es más barato? (precio del hormigón impreso y del pulido)
Depende de la superficie, y el orden cambia. En obras pequeñas el impreso se presupuesta a precio cerrado (1.800–2.400 € hasta 60 m²) porque camión, equipo y maquinaria cuestan lo mismo con 30 m² que con 60, mientras que el pulido se cobra por metro (32–40 €/m² por debajo de 100 m²); en una superficie pequeña suele salir más económico el pulido. Entre 80 y 200 m² el impreso baja a 28–32 €/m² y pasa a ser el más barato. Por encima de 500 m² los dos quedan prácticamente igualados: 26–30 €/m² el impreso y 25–30 €/m² el pulido. Todos los precios son orientativos, sin IVA, con base, armado, hormigón, acabado y juntas.
A lo largo de los años la cuenta se inclina hacia el pulido en interior, porque el impreso necesita resellado cada 2–3 años y el pulido un tratamiento protector cada 3–5. Pulir una solera existente con diamante se valora en visita según su estado, y puede ahorrar la demolición y la losa nueva.
| Obra | Hormigón impreso | Hormigón pulido |
|---|---|---|
| Salón y cocina 45 m² | 1.800 € – 2.400 € | 1.440 € – 1.800 € |
| Patio o acceso 90 m² | 2.520 € – 2.880 € | 2.880 € – 3.600 € |
| Garaje comunitario 300 m² | 7.800 € – 9.000 € | 8.400 € – 10.500 € |
Tiene los tramos con más detalle en el precio del hormigón impreso por m² y en nuestra página de precio del pulido por m².
Cuándo elegir hormigón impreso
- Patio, acceso o terraza descubierta. Recibe lluvia y sol; el sellado con árido antideslizante da el agarre que el exterior pide.
- Quiere aspecto de piedra, adoquín o madera. Es el único de los dos que imita materiales, con varios colores en un mismo suelo.
- Borde de piscina. Con un relieve suave y resina antideslizante, y mejor en tonos claros, que se calientan menos.
- Acceso de coches a la intemperie. Con 15 cm de losa y mallazo, el dibujo de adoquín disimula además las marcas de neumático.
Cuándo elegir hormigón pulido
- Salón, cocina o local. Suelo continuo, luminoso y fácil de fregar, sin juntas de baldosa.
- Ya tiene una solera de hormigón sana. Pulirla con diamante evita demoler y no sube la cota.
- Suelo radiante. El hormigón transmite bien el calor y es de los acabados que mejor funcionan con él.
- Garaje, taller o nave. Aguanta ruedas y carretillas y no suelta polvo; en garajes, mate y con protector antimanchas.
¿Se pueden combinar?
Sí, y es lo que más recomendamos en viviendas con salida al jardín: pulido en el salón y la cocina, impreso en la terraza o el porche. Se hace bien si se resuelven tres cosas antes de hormigonar:
- Dos losas, no una. El interior y el exterior se ejecutan como soleras independientes, cada una con su espesor y su acabado. En el umbral no se prolonga ninguna de las dos: la carpintería o una pieza de remate marca el límite, y una junta con banda elástica separa la losa exterior de la fachada para que se mueva sin agrietarse.
- Cotas y pendiente hacia fuera. El impreso terminado debe quedar por debajo del umbral y con una pendiente del 1–2 % alejándose de la casa. Si el terreno obliga a que el agua corra hacia la puerta, colocamos una canaleta delante antes de que llegue.
- Color a juego, no idéntico. Un gris del endurecedor del pulido y un gris del impreso pueden combinar bien, pero uno es liso y brillante y el otro tiene relieve y resina: nunca se verán iguales. Funciona mejor elegir un tono parecido o un contraste claro que buscar una continuidad perfecta.
Un porche cubierto admite los dos: pulido mate con tratamiento antideslizante si quiere que el interior «salga» al exterior, o impreso de relieve suave si prefiere que forme parte del jardín.
Casos habituales
| Obra | Le conviene | Por qué |
|---|---|---|
| Patio trasero descubierto | Impreso | Lluvia y sol: agarre en mojado y sellado que protege el color |
| Planta baja reformada, con solera de hormigón sana | Pulido con diamante | Se aprovecha la solera, sin demoler ni subir la cota |
| Casa nueva con salida al jardín | Pulido dentro, impreso fuera | Cada acabado en su sitio, con junta y cota resueltas en el umbral |
| Acceso de coches desde la calle | Impreso | Losa de 15 cm con mallazo y dibujo que disimula las ruedas |
| Local comercial o showroom | Pulido | Luminoso, continuo y rápido de limpiar con fregadora |
| Porche cubierto junto al salón | Cualquiera de los dos | Pulido mate y antideslizante o impreso de relieve suave |
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, el hormigón impreso o el pulido?
Ninguno en general: cada uno es mejor en su sitio. Fuera, el impreso, por el agarre y el sellado frente a sol y lluvia; dentro, el pulido, por la continuidad, la luz y la limpieza.
¿Cuáles son los inconvenientes del hormigón impreso?
Necesita resellado cada 2–3 años, el relieve retiene algo de polvo, una reparación puntual rara vez queda idéntica y, si la base o las juntas se hacen mal, fisura. Los tres últimos se evitan en obra, no con mantenimiento.
¿Cuáles son las desventajas del hormigón pulido?
Resbala mojado si tiene brillo, los ácidos pueden dejar zonas mate, los parches se notan y es un suelo duro y frío al tacto. En zonas húmedas se resuelve con acabado mate y tratamiento antideslizante.
¿Se puede poner hormigón impreso en interior?
Sí, en porches, bodegas o locales, con un relieve suave y la resina adecuada al uso. En un salón, sin embargo, casi siempre encaja mejor un suelo liso.
¿Puedo pulir el suelo de hormigón que ya tengo en lugar de hacer uno impreso?
Si la solera está sana y el sitio está a cubierto, sí: se pule con diamante y densificador sin demoler. En un exterior descubierto, aunque se pueda pulir, le recomendaremos un acabado con más agarre.
¿Cuándo se puede usar cada uno?
En ambos se puede pisar con cuidado a las 24–48 horas y meter turismos a partir de los 7 días. El impreso se sella entre el tercer y el quinto día, con la superficie seca.
Otras comparativas
- impreso o fratasadoDecoración o suelo de trabajo
- pulido o fratasadoBrillo o solera técnica
- impreso o desactivadoImitación o piedra natural
- impreso o drenanteSuelo sellado o que filtra el agua
- desactivado o drenanteÁrido visto o pavimento permeable
- fratasado o rayadoLiso o antideslizante en pendiente
- impreso o rayadoDecoración o agarre en rampas


