En la Comunidad de Madrid el hormigón impreso se pide sobre todo para lo que se usa a diario: el acceso de coches de un chalet, el patio trasero de un adosado, el camino hasta la piscina o la rampa del garaje de una comunidad. Es un clima exigente para cualquier suelo exterior, con heladas y sal en invierno y un sol que castiga en verano, y eso se nota en cómo debe construirse el pavimento, no solo en el molde que se elige.
Hacemos hormigón impreso en Madrid capital y en toda la Comunidad con nuestra propia cuadrilla y maquinaria, sin subcontratar a nadie, y vamos a ver la obra y a presupuestarla sin coste ni compromiso. Aquí verá por zonas dónde trabajamos, qué cambia en la obra por el clima madrileño, lo que cuestan los encargos más comunes y los moldes que mejor van con cada tipo de casa. Si antes quiere entender el sistema de principio a fin, empiece por nuestra ficha técnica del hormigón impreso.
De la sierra a Las Vegas: municipios donde trabajamos
Llegamos a la capital y a cualquier municipio de la Comunidad. Cada zona tiene su tipo de vivienda y su terreno, y eso orienta el presupuesto desde la primera visita:
- Madrid capital. Patios de chalets y colonias, terrazas de áticos y bajos con jardín, accesos de garaje en barrios como Hortaleza, Fuencarral, Aravaca o Ciudad Lineal. A menudo con acceso estrecho y hormigón bombeado.
- Corredor del Henares. Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Coslada, San Fernando de Henares y Mejorada del Campo. Adosados con patio y accesos de parcela.
- Zona sur. Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Móstoles, Alcorcón, Parla, Pinto y Valdemoro. Patios de adosado, urbanizaciones y zonas comunes.
- Zona oeste. Las Rozas, Majadahonda, Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Villaviciosa de Odón y Villanueva de la Cañada. Chalets con accesos largos, porches y piscina.
- Zona norte. Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Colmenar Viejo y Algete. Accesos de garaje, rampas comunitarias y jardines.
- Sierra de Guadarrama. Collado Villalba, Torrelodones, Galapagar, Guadarrama, Cercedilla y San Lorenzo de El Escorial. Parcelas en pendiente, roca al excavar y los inviernos más duros de la Comunidad.
- Sureste y Las Vegas. Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Aranjuez, Chinchón y Villarejo de Salvanés. Casas de pueblo, patios y fincas.
Heladas, sal y calor: el hormigón impreso en Madrid
Madrid tiene un clima continental: inviernos fríos con heladas nocturnas frecuentes, sobre todo en la sierra y en las zonas abiertas del este y el sur, y veranos largos, secos y muy calurosos. Un suelo exterior aquí sufre dos veces al año, y hay que construirlo pensando en las dos.
En invierno, el enemigo es el agua que se hiela. Si el agua entra en el hormigón y se congela, empuja desde dentro y acaba levantando la capa superficial en escamas. Por eso lo primero es que el agua no se quede: pendiente del 1–2 % hacia fuera, canaleta delante de la puerta del garaje cuando el acceso baja hacia la casa y una base de zahorra compactada que no retenga humedad. Pedimos a la central un hormigón acorde con el ambiente de heladas y lo sellamos con resina, que reduce mucho la absorción.
La sal de deshielo es el mayor riesgo. Es habitual echar sal en el acceso del garaje cuando hiela, pero la sal ataca la resina y, combinada con los ciclos de hielo y deshielo, deteriora la superficie del hormigón. Nuestra recomendación es no usarla sobre el impreso: mejor barrer la nieve y, si hace falta agarre, arena o gravilla. Si la sal le llega de la calle con las ruedas, aclare con agua en cuanto suba la temperatura.
En verano, el problema es la velocidad. Con calor y aire seco el hormigón pierde agua muy deprisa y la superficie puede fisurarse antes de fraguar. En julio y agosto empezamos con la primera luz, protegemos el hormigón mientras cura y dejamos el sellado para las horas templadas, porque la resina pide temperaturas moderadas y superficie seca. Ante una ola de frío o de calor aplazamos el vertido: dos días de espera salen más baratos que un suelo con la superficie quemada.
Las juntas hacen el resto. Entre una madrugada de enero y una tarde de julio el hormigón se contrae y se dilata mucho. Serramos juntas de retracción en paños casi cuadrados de no más de 4–5 m de lado, con una profundidad de un tercio de la losa, y separamos el hormigón de muros y bordillos con una banda perimetral.
Y la base, sobre todo en el sur. En los suelos arcillosos del sur y del sureste, una zahorra bien compactada y el mallazo son lo que evita que el acceso se agriete al segundo invierno, cuando el terreno ya ha pasado por una estación húmeda y otra seca.
Una obra madrileña, del replanteo al sellado
- Visita y cotas. Medimos la altura bajo la puerta del garaje y decidimos hacia dónde correrá el agua del deshielo; en adosados, también por dónde entrará el hormigón.
- Cajeado y base. En la sierra puede aparecer granito; en el sur, arcillas y yesos que se retiran hasta terreno firme. Después, zahorra compactada por capas y banda perimetral junto a muros y arquetas.
- Armado y vertido. Mallazo donde pisen coches, fibras en caminos. Camión o bomba según el acceso y, de mayo a septiembre, con la primera luz.
- Color e impresión. Endurecedor en dos pasadas, desmoldeante y moldes en el momento justo, que en un día seco de verano llega antes.
- Juntas, lavado y resina. Serrado al día siguiente; sellado con la superficie seca y sin helada prevista esa noche.
Accesos de chalet, patios de adosado y rampas comunitarias
- Acceso de coches de chalet. 15 cm con mallazo, pendiente bien resuelta y juntas en paños cortos. En la sierra y el oeste suelen ser accesos largos y con desnivel.
- Patio de adosado. Superficies de 30 a 60 m², a menudo con el hormigón entrando por la vivienda o con bomba. Precio cerrado y obra de pocos días.
- Rampa de garaje comunitario. Aquí manda el agarre: árido antideslizante en la resina o, en rampas empinadas, hormigón rayado. Se hace por mitades para no dejar a los vecinos sin salida.
- Piscina de chalet en el oeste. Relieve suave, resina con árido antideslizante y colores claros para que la playa de la piscina no queme en agosto.
- Caminos y zonas de jardín. 10 cm con fibras o mallazo ligero; molde de piedra o pizarra para integrarlo con el césped y las jardineras.
- Patios de casa de pueblo en Las Vegas. Sustitución de un suelo antiguo en Chinchón, Colmenar de Oreja o Villarejo, con la demolición presupuestada aparte.
- Muros de cerramiento y jardineras. En muchos chalets del oeste y la sierra el murete de parcela se reviste con impreso vertical en piedra, a juego con el suelo. Se trabaja con mortero en capas, a 25–35 €/m² orientativos.

¿Qué cuesta renovar un acceso o una zona común en Madrid?
Patio de adosado
45 m² · precio cerrado
2.100 €
Entre 1.800 € y 2.400 €
Precio cerrado hasta 60 m²
Acceso de chalet con zona de coches
120 m² · 28–32 €/m²
3.600 €
Entre 3.360 € y 3.840 €
15 cm y mallazo en todo el acceso
Zonas comunes de una urbanización
300 m² · 26–30 €/m²
8.400 €
Entre 7.800 € y 9.000 €
Viales y piscina comunitaria de una sola vez
Estimación media sin IVA, calculada con los mismos precios que la calculadora. El presupuesto final se hace tras ver la obra.
En Madrid el precio lo mueve la obra concreta, no el código postal. En la sierra es frecuente toparse con granito al cajear y tener que excavar con martillo; en el sur y el sureste abundan las arcillas y los yesos, que obligan a sanear más profundo. En los adosados del Corredor del Henares y del sur el camión rara vez llega al patio trasero, así que el hormigón entra con bomba, un coste que pesa más en una obra de 40 m² que en una de 200 m². Y en muchos chalets con décadas encima hay que levantar antes una solera o un embaldosado agrietado.
Donde sale más a cuenta es en las urbanizaciones del norte y el oeste que renuevan de una vez viales, accesos y entorno de piscina: con más de 200 m² el metro cuadrado baja al tramo más bajo. Los tramos, qué entra en cada partida y el cálculo con IVA los tiene desglosados en la página de precio del hormigón impreso por m².
Calculadora de precio
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Granito o ladrillo: moldes y colores según la casa
En los chalets de la sierra y del oeste, con piedra de granito en fachadas y muros, encaja muy bien un molde de piedra irregular o pizarra en grises y tonos granito. En los adosados del sur y del Corredor del Henares, de ladrillo visto, suelen funcionar mejor el adoquín o la piedra romana en tierras y rojizos suaves, que además disimulan las marcas de neumático en el acceso de coches.












Para la piscina recomendamos colores claros y un relieve suave, como la madera o la manta, más cómodos descalzos. Con el polvo de los veranos madrileños, los tonos medios aguantan mejor limpios que el blanco o el antracita. Para comparar dibujos antes de decidir, tiene nuestra selección de los mejores moldes, y la gama completa de tonos en la guía de colores del hormigón impreso.


Después de cada invierno: cuidado y resellado
La revisión que más conviene en Madrid es la de primavera. Barra el acceso, aclare los restos de sal traídos de la calle y observe si el agua ya no forma gotas o si el color se ve apagado donde más se pisa: son las señales de que toca resellar, cada 2–3 años y antes en la cara sur de los chalets. Las gotas de aceite del garaje se quitan pronto con jabón neutro, sin desengrasantes fuertes ni ácidos.
Un impreso con años y descolorido casi siempre se recupera con limpieza a fondo y resellado, sin obra. Las fisuras abiertas o las placas levantadas por una helada se valoran en visita, porque un parche rara vez queda idéntico y a veces compensa rehacer el paño. Bien construido y resellado a tiempo, supera con holgura los 20 años incluso con los inviernos de la sierra.
Rampas y zonas comunes: la comunidad de propietarios y el ayuntamiento
Renovar la rampa del garaje o los paseos de una urbanización exige primero el acuerdo de la junta de propietarios, y conviene que el presupuesto que se vota ya indique la clase de resbaladicidad para exterior y rampas de uso común, el tipo de resina y cómo se va a mantener el acceso durante la obra. Nosotros planteamos estas obras por fases, para que siempre quede un carril o una mitad de rampa en servicio.
En cuanto al ayuntamiento, en Madrid capital y en la mayoría de municipios de la región un cambio de pavimento exterior se tramita como obra menor o por declaración responsable, pero cada consistorio tiene su procedimiento: pregunte en el suyo y le prepararemos la memoria de la obra que le soliciten.
Preguntas frecuentes
¿Hacen obras en Boadilla, Las Rozas o Pozuelo?
Sí, y en el resto de la Comunidad: del Corredor del Henares a la sierra y de Alcobendas a Aranjuez, siempre con nuestro equipo y nuestra maquinaria.
Echo sal en la rampa cuando hiela, ¿estropea el impreso?
Sí, con el tiempo: la sal ataca la resina y, con los ciclos de hielo y deshielo, la superficie del hormigón. Mejor barrer y usar arena o gravilla; si la sal llega de la calle, aclárela con agua.
Mi parcela en Collado Villalba tiene pendiente y roca, ¿se puede hacer?
Sí. Si aparece roca al excavar se presupuesta aparte, y en tramos con mucha pendiente reforzamos el agarre con árido antideslizante o combinamos el impreso con hormigón rayado, con canaletas que corten el agua antes de la casa.
¿Se puede renovar la rampa de la comunidad sin dejar a los vecinos sin salida?
Sí, trabajando por mitades. Cada mitad necesita su semana de espera antes de que pasen coches por ella, así que conviene planificarlo con la junta.
Con los inviernos y veranos de Madrid, ¿cuándo es mejor hacerlo?
Primavera y otoño son lo ideal. En invierno buscamos días sin riesgo de helada y en verano hormigonamos al amanecer, así que se puede trabajar casi todo el año eligiendo bien el día.
Mi adosado en Getafe no tiene paso para el camión, ¿cómo llega el hormigón?
Con bomba, a través de la casa o por encima de la valla. El patio queda hormigonado e impreso en una jornada; podrá cruzarlo con cuidado al día o a los dos días, y sacar el coche por el acceso pasada una semana.
El acceso de mi chalet en Majadahonda tiene baldosa vieja, ¿se puede imprimir encima?
Solo si la solera de debajo está sana, bien apoyada y el recrecido no deja el suelo por encima de la puerta del garaje ni tapa los desagües. En accesos con baldosas sueltas o hundidas lo sensato es levantar y hacer una losa nueva de 15 cm.
Mi impreso de hace años en Tres Cantos está apagado, ¿tiene arreglo?
Normalmente sí: limpieza a fondo y resellado devuelven el tono. Si además hay fisuras o zonas levantadas por las heladas, lo vemos en visita antes de decidir si basta con reparar.
¿Cuántos años aguanta un impreso con las heladas de la sierra?
Más de 20, si el agua tiene salida, no se echa sal y la resina se renueva cada 2–3 años. La losa dura mucho más; lo que se va renovando es el sellado.
Otras zonas donde trabajamos
- ValenciaValencia, Sagunto, Gandía, Torrent…
- SevillaSevilla, Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra…
- MurciaMurcia, Cartagena, Lorca, Molina de Segura…
- ToledoToledo, Talavera, Illescas, Seseña…
- AsturiasOviedo, Gijón, Avilés, Siero…
- MálagaMálaga, Marbella, Vélez-Málaga, Estepona…
- GranadaGranada, Motril, Armilla, Loja…
- AlicanteAlicante, Elche, Torrevieja, Benidorm…
- BizkaiaBilbao, Getxo, Barakaldo, Durango…
- CantabriaSantander, Torrelavega, Castro Urdiales…
- GaliciaA Coruña, Vigo, Pontevedra, Lugo, Ourense…


