Hormigón impreso o drenante: diferencias, precio y cuál elegir

Uno cierra el suelo y lleva el agua hacia un desagüe; el otro la deja pasar al terreno. Le ayudamos a decidir según su parcela y su uso.

Hormigón impreso

Precio 26–32 €/m² sin IVA

Hormigón impreso

Accesos, patios, terrazas y bordes de piscina

Ver el hormigón impreso
Hormigón drenante

Precio 40–70 €/m² sin IVA

Hormigón drenante

Caminos, aparcamientos, patios y bordes de piscina

Ver el hormigón drenante

Quien va a pavimentar un patio, un acceso o un camino y ya ha sufrido charcos suele acabar dudando entre el hormigón impreso y el hormigón drenante. Los dos son losas continuas que se hacen en obra y los dos admiten el paso de coches, pero tratan la lluvia de forma opuesta: el impreso cierra el suelo y lleva el agua por la pendiente hasta un desagüe; el drenante la deja pasar a través de sus poros hacia el terreno.

La respuesta corta a la duda entre hormigón impreso o drenante depende de dos preguntas: ¿tiene hacia dónde llevar el agua? y ¿qué va a pasar encima del suelo? El impreso ofrece dibujo, color y una superficie sellada fácil de limpiar. El drenante resuelve el agua allí donde cae, a cambio de un aspecto más sencillo y de una limpieza periódica de los poros.

En resumen: impreso para la terraza junto a la casa, las zonas de comida y los accesos donde se busca un acabado decorativo y el agua tiene salida; drenante para superficies llanas sin desagüe, caminos y aparcamientos donde lo importante es no tener charcos.

Diferencias de un vistazo

La tabla resume lo que recogen nuestras páginas de cada acabado; debajo explicamos los criterios que de verdad deciden entre uno y otro.

CriterioHormigón impresoHormigón drenante
AspectoImita piedra, adoquín, pizarra o madera, con color y relievePoroso, como grava compacta
Dónde se usaAccesos, patios, terrazas y bordes de piscinaCaminos, aparcamientos, patios y bordes de piscina
Interior o exteriorExteriorExterior
Agarre en mojadoBueno si la resina lleva árido antideslizanteMuy bueno, también mojado
Agua de lluviaSuperficie sellada: el agua escurre por la pendienteLa filtra al terreno: sin charcos
TráficoPeatones y turismos (15 cm de losa con coches)Peatones y vehículos ligeros
Paso de cochesA partir de 7 díasA partir de 14 días
MantenimientoResellado con resina cada 2–3 añosLimpieza de poros una o dos veces al año
Precio orientativo26–32 €/m² · obras pequeñas desde 1.800 €40–70 €/m²
Resaltada, la opción más favorable en ese criterio. Precios orientativos sin IVA, con base, armado, hormigón, acabado y juntas.

Qué es cada uno

Hormigón impreso

Es una losa armada a la que, todavía fresca, se le incorpora un endurecedor de color fratasado y se le marca el relieve con moldes: piedra, adoquín, pizarra o madera. Al final se sella con resina, que protege el color y cierra la superficie. El resultado es un suelo decorativo y compacto, de 10 cm en zonas peatonales y 15 cm con coches, que pide un resellado cada 2–3 años.

Hormigón drenante

Es un hormigón de grava de tamaño uniforme con muy poca o ninguna arena. La pasta de cemento une las piedras pero no rellena los huecos entre ellas: entre un 15 y un 25 % del volumen son poros comunicados de arriba abajo. Se compacta con rodillo, sin vibrar ni fratasar, y se apoya sobre una capa de grava que recibe y almacena el agua. Su aspecto es el de una grava compacta, en gris o con color en masa, sin dibujo.

Moldes de impresión colocados sobre hormigón fresco
Los moldes marcan el dibujo sobre una superficie fresca, fratasada y cerrada: justo lo contrario de un drenante.

Agua de lluvia: pendiente y desagüe o base de grava

Con el impreso, el agua se resuelve en la superficie. Como no atraviesa el suelo, hay que decidir antes de hormigonar hacia dónde va a correr: una pendiente del 1–2 % como referencia, siempre alejándose de la vivienda; el suelo terminado por debajo del umbral de la puerta; canaletas donde el agua se concentra, como delante del garaje; y arquetas recrecidas hasta la cota final. Si la parcela es llana y no hay jardín, sumidero ni calle hacia donde verter, esas canaletas y su conexión forman parte de la obra.

Con el drenante, el agua se resuelve por debajo. Atraviesa el hormigón y pasa a una capa de grava limpia sobre geotextil, que la retiene mientras el terreno la absorbe. Un drenante limpio deja pasar cientos de litros por metro cuadrado y minuto, muy por encima de una tormenta fuerte; lo que limita el sistema es el suelo de debajo. En terrenos arcillosos, que absorben muy despacio, añadimos un tubo de drenaje en la capa de grava que lleva el excedente a un punto de desagüe, y lo valoramos en la visita. Por la misma razón no tiene sentido colocarlo sobre una solera existente: el agua quedaría atrapada encima.

Hay además un factor que no depende de usted: algunos ayuntamientos exigen en sus ordenanzas un mínimo de superficie permeable en la parcela. El impreso es una superficie cerrada; el drenante puede ayudar a cumplir ese mínimo con un suelo firme. Consulte la normativa municipal antes de proyectar.

¿Existe el «hormigón impreso drenante»?

No, y conviene tenerlo claro antes de comparar presupuestos. Para imprimir un dibujo hace falta una superficie de pasta fresca y continua: se espolvorea el endurecedor, se fratasa para incorporarlo, se presiona el molde y, al final, se sella con resina. Cada uno de esos pasos cierra el poro. El drenante funciona justo porque su cara queda abierta: no se vibra, no se fratasa y nunca se sella ni se pinta, porque dejaría de drenar. Un molde no tiene dónde dejar huella en una capa de piedras unidas con huecos entre ellas.

Lo que sí se puede hacer es combinar los dos acabados en la misma parcela, cada uno en su zona, y dar al drenante un color en masa que armonice con el impreso. Y un impreso bien ejecutado tampoco tiene por qué hacer charcos: cuando los hace, casi siempre es por una pendiente mal resuelta, no por el material.

Esquema del hormigón drenante con el agua atravesando sus poros
En el drenante el agua atraviesa los poros comunicados; en el impreso, la resina la obliga a escurrir por encima.

Colmatación y limpieza: dónde no conviene el drenante

El punto débil del drenante es la colmatación: el polvo, la tierra, la arena y las hojas van tapando los poros. Se mantiene abierto con una limpieza a presión o por aspiración una o dos veces al año, barriendo las hojas antes de que se descompongan y separándolo de los parterres con un bordillo o una franja. Si ya drena mal, una limpieza más intensa suele recuperar buena parte de su capacidad, pero hay sitios donde es mejor no ponerlo:

  • Junto a arena o tierra suelta, como parcelas cerca de la playa o con zonas de tierra sin cerrar: el viento y las pisadas llevan material al poro sin descanso.
  • Bajo árboles de hoja caduca, salvo que esté dispuesto a barrer con frecuencia en otoño.
  • En terrazas, comedores exteriores y zonas de barbacoa: la grasa y los restos de comida se meten en el poro, se limpian mal y acaban cerrándolo. Ahí una superficie sellada es mucho más práctica.

El impreso pide otra cosa: barrido, agua con jabón neutro y un resellado con resina cada 2–3 años, antes si recibe mucho sol o tráfico. No es que uno dé más trabajo que el otro, sino que el trabajo es distinto: el drenante necesita limpiezas más frecuentes; el impreso, renovar la resina cada pocos años para conservar el color.

¿Cuál es más barato? (precio del impreso y del drenante)

Por metro cuadrado, el impreso es más barato en casi todas las superficies: 28–32 €/m² entre 80 y 200 m² y 26–30 €/m² por encima de 200 m², frente a 48–60 €/m² y 40–50 €/m² del drenante en esos tamaños (orientativo, sin IVA). La excepción son las obras muy pequeñas. El impreso se presupuesta a precio cerrado hasta 80 m² (1.800–2.400 € hasta 60 m²), porque el camión, el equipo y la maquinaria cuestan lo mismo con 25 m² que con 60; por eso, en un camino corto el drenante puede salir parecido o algo más barato.

Para comparar bien, mire qué incluye cada presupuesto. El del drenante ya lleva la excavación del paquete completo, la capa de grava y el geotextil; se suma aparte el drenaje complementario si el terreno no absorbe. En el del impreso quedan fuera los sumideros y las canaletas nuevas, que en una parcela llana sin salida para el agua pueden ser una partida importante. Con los años, el impreso suma sus resellados y el drenante sus limpiezas de poro.

ObraHormigón impresoHormigón drenante
Camino de jardín
25 m²
1.800 € – 2.400 €1.450 € – 1.750 €
Patio o terraza
70 m²
2.400 € – 3.200 €3.360 € – 4.200 €
Aparcamiento
400 m²
10.400 € – 12.000 €16.000 € – 20.000 €
Horquillas sin IVA calculadas con los mismos precios que nuestras calculadoras. El presupuesto final se hace tras ver la obra.

Tiene el cálculo por superficie en nuestra página del precio del hormigón impreso por m², y los tramos del drenante, con lo que incluye cada uno, en su tabla de precios por metro cuadrado.

Cuándo elegir hormigón impreso

  • Terraza pegada a la casa. Con la pendiente hacia fuera aleja el agua de la fachada, y la superficie sellada se limpia con facilidad.
  • Zonas de comida y barbacoa. La resina frena la grasa y las manchas, que en un drenante acabarían dentro del poro.
  • Quiere un acabado decorativo. Piedra, pizarra, adoquín o madera, incluso con dos colores; el drenante no admite dibujo.
  • Arena, tierra suelta u hojarasca. Sin poros que colmatar, no depende de limpiezas frecuentes.
  • El agua ya tiene salida. Si hay jardín, calle o sumidero hacia donde dar pendiente, no necesita pagar una base de grava.

Cuándo elegir hormigón drenante

  • Superficie llana que se encharca. Sin un punto bajo al que llevar el agua, el drenante la resuelve en toda la superficie.
  • Caminos y aparcamientos. Peatones y turismos sin charcos, reduciendo o evitando sumideros y canaletas.
  • La ordenanza pide superficie permeable. Ayuda a cumplirla con un suelo firme y continuo, no con grava suelta.
  • Quiere devolver la lluvia al terreno. Recarga el subsuelo en lugar de mandar el agua a la red.

¿Se pueden combinar?

A menudo es la mejor solución para una misma parcela: impreso en la terraza junto a la vivienda, donde se come, se ponen muebles y se quiere un acabado decorativo, y drenante en el aparcamiento o en el camino, donde el problema es el agua y el dibujo aporta menos.

La transición se decide en el replanteo. El drenante lleva debajo su propia capa de grava, de 15 a 30 cm según el uso, así que la excavación no es la misma a un lado y a otro. Además necesita bordes firmes que lo contengan: la propia losa impresa, con una junta de separación, o un bordillo intermedio. Las dos superficies deben quedar enrasadas para que no haya escalón, y la pendiente del impreso puede verter hacia el drenante siempre que el terreno sea capaz de absorber ese aporte extra, algo que comprobamos en obra. Si quiere que valoremos su caso, pídanos una visita.

Casos habituales

ObraLe convienePor qué
Terraza con barbacoa junto a la cocinaImpresoSuperficie sellada frente a la grasa y pendiente que aleja el agua de la casa
Patio llano sin sumidero ni salida a la calleDrenanteEvita canaletas y la conexión a la red
Acceso de garaje con pendiente hacia la puertaImpreso con canaletaLa canaleta recoge el agua antes de la puerta; admite tráfico diario
Camino de jardín entre céspedDrenanteSin charcos; un bordillo evita que entre tierra en los poros
Aparcamiento de visitas en una parcela grandeDrenanteTurismos sin charcos y sin red de pluviales
Vivienda cerca de la playaImpresoLa arena colmataría los poros del drenante
Orientativo. Cada obra se decide tras verla.

Preguntas frecuentes

¿El hormigón impreso hace charcos?

No debería. Un impreso bien ejecutado lleva una pendiente de referencia del 1–2 % hacia el jardín, un sumidero o la calle. Los charcos suelen indicar una pendiente mal resuelta o un hundimiento por una base mal compactada.

¿Se puede aparcar el coche sobre hormigón drenante?

Sí, turismos y furgonetas ligeras, con 15 cm de espesor y una base de grava bien compactada. Los coches entran a partir de unos 14 días, frente a los 7 del impreso. No está pensado para camiones ni para tráfico pesado frecuente.

¿Qué va mejor alrededor de una piscina?

Los dos sirven. El impreso, con un molde de relieve suave y árido antideslizante en la resina; el drenante, con grava fina para que resulte cómodo descalzo, y el agua de baño desaparece de la superficie. Si a la zona llega arena o mucha hoja, el impreso da menos trabajo.

¿Se puede sellar el drenante para avivar el color?

No. Cualquier resina o pintura cierra los poros y anula el drenaje. Si se quiere color, se añade en la masa del hormigón.

¿Puedo poner drenante encima de mi suelo impreso?

Por lo general, no. Sobre una losa cerrada el agua atravesaría el drenante y se quedaría encima. Lo normal es retirar el pavimento y preparar la base de grava; en casos puntuales se puede perforar o conectar a un desagüe, y lo valoramos en la visita.

¿Cuál dura más?

Bien ejecutados, los dos duran décadas: el impreso, más de 20 años con su resellado periódico; el drenante, entre 20 y 30 años o más con un buen curado y la limpieza del poro.

Otras comparativas

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