Hormigón impreso o desactivado: diferencias, precio y cuál elegir

El impreso imita un material; el desactivado muestra la piedra del propio hormigón. Comparamos rendimiento, mantenimiento y precio en exterior.

Hormigón impreso

Precio 26–32 €/m² sin IVA

Hormigón impreso

Accesos, patios, terrazas y bordes de piscina

Ver el hormigón impreso

Quien va a pavimentar un jardín con piscina, un patio o la entrada de casa acaba casi siempre dudando entre el hormigón impreso y el hormigón desactivado. Los dos son una losa continua de hormigón armado, los dos aguantan coches con el espesor adecuado y los dos se hacen en pocos días. La diferencia está en la superficie: el impreso imita otro material con color y molde; el desactivado deja a la vista la piedra del propio hormigón.

La respuesta a la duda entre hormigón impreso o desactivado depende sobre todo de dos preguntas: si ese suelo se va a mojar y pisar descalzo, y cuánto le importa elegir dibujo y color. El precio también cuenta, pero no siempre a favor del mismo: el orden cambia según los metros.

En resumen: impreso cuando manda el diseño y el suelo es un acceso, un patio o una terraza que se pisa calzado; desactivado junto al agua, donde se va descalzo y donde prefiere un agarre que no dependa de una resina.

Diferencias de un vistazo

La tabla resume lo esencial; debajo explicamos los puntos que de verdad deciden la obra.

CriterioHormigón impresoHormigón desactivado
AspectoImita piedra, adoquín, pizarra o madera, con color y relieveÁrido visto: la grava del propio hormigón
Dónde se usaAccesos, patios, terrazas y bordes de piscinaJardines, caminos, accesos y bordes de piscina
Interior o exteriorExteriorExterior
Agarre en mojadoBueno si la resina lleva árido antideslizanteMuy bueno, incluso mojado
Agua de lluviaSuperficie sellada: el agua escurre por la pendienteEscurre por la pendiente
TráficoPeatones y turismos (15 cm de losa con coches)Peatones y turismos (15 cm de losa con coches)
Paso de cochesA partir de 7 díasA partir de 7 días
MantenimientoResellado con resina cada 2–3 añosLimpieza con agua; sellado opcional
Precio orientativo26–32 €/m² · obras pequeñas desde 1.800 €35–60 €/m²
Resaltada, la opción más favorable en ese criterio. Precios orientativos sin IVA, con base, armado, hormigón, acabado y juntas.

Qué es cada uno

Hormigón impreso

Sobre la losa todavía fresca espolvoreamos un endurecedor coloreado, aplicamos un desmoldeante que aporta el segundo tono y marcamos el dibujo con moldes: adoquín, pizarra, piedra irregular o tablón de madera. Al final se sella con una resina que protege el color y frena las manchas. Ofrece la mayor libertad de diseño de todos los hormigones, a cambio de un compromiso: esa resina se renueva cada 2–3 años.

Hormigón desactivado

Aquí no se imita nada. Hormigonamos con el árido elegido, pulverizamos un retardante sobre la superficie y, horas después, lavamos con agua a presión hasta que aflora la grava. El color lo deciden la piedra y el cemento, y va en toda la masa, así que la gama es más corta que la del impreso. A cambio, el agarre lo da la propia piedra y el suelo no necesita resina para funcionar.

Reglado del hormigón fresco antes de aplicar el desactivante
En el desactivado, el aspecto final depende del árido que lleva el hormigón y de cómo queda repartido al reglar.

¿Cuál resbala menos, descalzo y mojado?

Alrededor de una piscina, en duchas y en exteriores, el Código Técnico de la Edificación (DB-SUA) pide la clase 3 de resbaladicidad, la más exigente (valor Rd por encima de 45 en el ensayo de péndulo). En interiores húmedos basta la clase 2 y en interiores secos, la clase 1. Los dos acabados pueden trabajar junto al agua, pero consiguen el agarre de forma muy distinta.

En el impreso, el relieve del molde ayuda, pero la resina de sellado forma una película lisa que, mojada, puede resbalar. Por eso en exteriores y bordes de piscina añadimos a la última mano un árido antideslizante que no se ve. Funciona bien, con un matiz que conviene conocer: el agarre vive en la resina. A medida que el sol y el uso la desgastan, se va perdiendo, y se recupera con el resellado. Para ir descalzo, además, elegimos un relieve suave; un molde muy marcado resulta incómodo.

En el desactivado, el agarre lo da la piedra en relieve, sin productos añadidos, y se mantiene mientras la piedra esté ahí. La única forma de estropearlo es sellarlo con una resina con brillo, que cubre la piedra con una película. En bordes de piscina, rampas y escalones preferimos dejarlo sin sellar o usar un hidrofugante que no forme capa.

Si la obra es comunitaria o de uso público, la clase de resbaladicidad es obligatoria. Indíquelo al pedir presupuesto para dejar acordados por escrito el acabado, el árido o la resina antes de hormigonar.

Canto rodado o machaqueo: el árido cambia el suelo

En el desactivado, la piedra que se elige cambia el resultado más que cualquier otro detalle. El canto rodado, piedra de río redondeada, es el más agradable al pisar descalzo; en tamaño fino (5–8 mm) es el que ponemos en playas de piscina, terrazas y zonas de juego. El árido de machaqueo, piedra triturada de aristas vivas, agarra más y tiene un aire más rústico, pero es incómodo sin calzado y con tacón; encaja en caminos, accesos y rampas, en tamaños medios y gruesos (10–18 mm).

El desactivado de una piscina y el de una rampa de acceso son, por tanto, suelos distintos. La piedra disponible depende de la planta de cada zona, así que antes de decidir le enseñamos muestras.

Mantenimiento: resellar o limpiar

El impreso pide poco, pero pide algo fijo: barrido, agua con jabón neutro y un resellado con resina cada 2–3 años, antes si recibe mucho sol o tráfico. La señal es clara: cuando el agua deja de formar gotas o el color se ve apagado, toca resellar. Mientras la resina está en buen estado, la suciedad y las manchas se quedan en superficie y se limpian con facilidad. Si se deja pasar, el color pierde viveza y, en el borde de la piscina, el suelo pierde agarre.

El desactivado no tiene ese calendario. Se limpia con agua y cepillo, y con hidrolimpiadora a presión moderada, sin acercar la boquilla a la piedra. Su punto débil es otro: el poro retiene suciedad y, en sombra o bajo árboles, musgo que ennegrece el suelo. Un tratamiento antimusgo ocasional y un hidrofugante lo frenan. El sellado es opcional: una resina aviva el color y protege de la grasa, lo que va bien en patios y accesos; un hidrofugante mantiene el aspecto natural y no quita agarre, mejor para piscinas y zonas de sombra. Si se sella, el producto se renueva cada 2–4 años.

En reparaciones, ninguno es perfecto: un parche casi nunca queda idéntico. En el desactivado, una zanja obliga a rehacer el paño hasta la junta más cercana; en el impreso, el resellado devuelve el tono, pero no disimula una rotura. Por eso dejamos previstos tubos y arquetas antes de hormigonar.

Lavado con cepillo del hormigón desactivado para descubrir el árido
La limpieza habitual del desactivado es agua y cepillo; la hidrolimpiadora, a presión moderada.

¿Cuál es más barato? (precio del impreso y del desactivado)

Por metro cuadrado, el desactivado es más caro en los tramos medios y grandes: el hormigón con árido seleccionado cuesta más y el lavado exige mano de obra en un momento muy concreto. De 80 a 200 m² el impreso está en 28–32 €/m², mientras que el desactivado, de 50 a 200 m², se mueve en 40–50 €/m². Por encima de 200 m², 26–30 €/m² frente a 35–42 €/m². Son precios orientativos, sin IVA.

En obras pequeñas el orden se invierte. El impreso se presupuesta a precio cerrado hasta 80 m² (1.800–2.400 € hasta 60 m² y 2.400–3.200 € de 60 a 80 m²), porque camión, equipo y maquinaria cuestan lo mismo con 25 m² que con 60. El desactivado se sigue cobrando por metro: 48–60 €/m² por debajo de 50 m². En un borde de piscina pequeño el desactivado puede salir más barato; hacia los 40 m² quedan parejos, y en un acceso grande el impreso es claramente más económico. Los moldes especiales o dos colores suman 3–6 €/m² al impreso; el cemento blanco o un árido especial, 5–10 €/m² al desactivado.

Con los años la cuenta se acerca. El impreso suma un resellado cada 2–3 años durante toda su vida. El desactivado sin sellar solo pide limpieza, y si se ha sellado, renovar el producto cada 2–4 años. No damos precio del resellado porque depende del estado del suelo y se valora al verlo, pero conviene contarlo al comparar: parte de la ventaja inicial del impreso se va en su mantenimiento.

ObraHormigón impresoHormigón desactivado
Borde de piscina
25 m²
1.800 € – 2.400 €1.200 € – 1.500 €
Patio
40 m²
1.800 € – 2.400 €1.920 € – 2.400 €
Acceso y jardín
150 m²
4.200 € – 4.800 €6.000 € – 7.500 €
Horquillas sin IVA calculadas con los mismos precios que nuestras calculadoras. El presupuesto final se hace tras ver la obra.

Para su superficie exacta tiene el precio del hormigón impreso por m² y nuestra página de precios del desactivado, con los extras de cada uno.

Cuándo elegir hormigón impreso

  • Busca un material concreto. Adoquín, pizarra, piedra o madera, en el color que case con la fachada. El desactivado no puede imitar nada.
  • Acceso, patio o terraza que se pisa calzado. Entradas de vivienda, patios delanteros, porches y terrazas de comedor, donde el suelo se ve más de lo que se moja.
  • Superficie media o grande. Desde unos 80 m², el metro cuadrado del impreso queda claramente por debajo del desactivado.
  • Acepta el resellado. Cada 2–3 años, y a cambio conserva el color y una superficie que se limpia con facilidad.

Cuándo elegir hormigón desactivado

  • Piscinas y zonas donde se va descalzo. Con canto rodado fino, el agarre mojado lo da la piedra y no una resina que se gasta.
  • Jardines y entornos rurales. La piedra vista encaja donde un adoquín impreso resultaría artificial.
  • Caminos, escalones y rampas de acceso. Con árido de machaqueo, la piedra angulosa agarra más.
  • No quiere depender de un resellado. Sin sellar funciona igual, y el mantenimiento se reduce a limpieza.

¿Se pueden combinar?

Sí, y en jardines con piscina es de lo más habitual: desactivado en la playa de la piscina y en los caminos, impreso en la terraza de comedor o en la entrada. El conjunto no parece un remiendo si la transición se piensa antes de hormigonar.

  • Dos losas, una junta. Son paños distintos, separados por una junta que permite a cada uno dilatar por su cuenta. Normalmente se hormigonan por separado, para lavar el desactivado sin manchar el impreso recién hecho.
  • Mismo nivel. Las dos superficies terminan a la misma cota en la línea de encuentro, sin escalón con el que tropezar descalzo.
  • Pendientes independientes. Cada zona desagua con su pendiente, del 1–2 % como referencia, hacia el jardín, un sumidero o la calle, y nunca hacia la casa.
  • Un remate que ordene. Una cenefa impresa o una banda en otro tono marca el cambio de acabado. Si elige un color del impreso cercano al tono del árido, el conjunto resulta más natural.

Casos habituales

ObraLe convienePor qué
Playa de piscinaDesactivado con canto rodado finoAgarre mojado y descalzo que no depende de la resina
Entrada de vivienda con cocheImpreso de adoquín o piedraDiseño a juego con la casa y mejor precio por m² en superficies medias
Camino de jardín bajo árbolesDesactivado con hidrofuganteAspecto natural; el hidrofugante frena el musgo sin quitar agarre
Terraza de comedor junto a la casaImpreso con relieve suaveColor a elegir y superficie sellada fácil de barrer
Jardín con piscina y zona de estarLos dosDesactivado junto al agua, impreso en la terraza
Borde de piscina pequeñoDesactivadoAgarre natural y, en pocos metros, precio similar o menor que el precio cerrado del impreso
Orientativo. Cada obra se decide tras verla.

Preguntas frecuentes

¿Es incómodo caminar descalzo sobre hormigón desactivado?

Depende del árido. Con canto rodado fino resulta cómodo y es lo que usamos en piscinas y zonas de juego. Con árido de machaqueo anguloso, no lo recomendamos donde se va sin calzado.

¿Puedo hacer más antideslizante un impreso que ya tengo?

Si el suelo está sano, sí: se limpia a fondo y se resella añadiendo árido antideslizante a la última mano de resina, igual que en una obra nueva. Habrá que repetirlo en cada resellado, porque el agarre va en la resina.

¿Se puede elegir el color del desactivado?

Sí, combinando el tipo de piedra con cemento gris, cemento blanco o pigmento en toda la masa. La gama es más corta que la del impreso y depende de los áridos de cada planta, por eso le enseñamos muestras antes.

¿Cuál dura más?

Los dos son losas armadas que duran décadas. La diferencia está en la superficie: el impreso supera los 20 años en exterior si se resella a tiempo, y la piedra del desactivado no se desgasta con el uso normal.

¿Cuál se ensucia menos?

Con la resina en buen estado, el impreso retiene menos suciedad y se limpia mejor. En el desactivado, el poro acumula suciedad y musgo en sombra; un hidrofugante y una limpieza periódica lo controlan.

¿Los dos sirven para la entrada del coche?

Sí. Ambos necesitan 15 cm de losa con mallazo sobre una base bien compactada, y admiten turismos a partir de los 7 días.

Otras comparativas

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